29 mayo 2012

Revelación en mí...


Siempre, desde niña, desde que tengo uso de razón, me ha gustado crear.

Pintar “con pincel” era una cosa mágica que de vez en cuando hacíamos y gozaba con todo mi ser. Con todos mis sentidos; recuerdo el olor de la tempera, la pastosidad al mezclar los colores: puedo evocar el sabor que el aroma me dejaba percibir en la lengua (siempre he querido darle un trago a la tempera azul). Y en realidad, poco importaba el resultado, la hoja, el cuadro, la pintura final… Lo que me fascinaba era pintar: tomar un pincel, mojarlo en agua limpia, sumergirlo en pintura espesa, mezclar, llevar el pincel al agua limpia y ver como se dibujaban esas líneas, esas espirales de color en el agua limpia. Cuando el agua ya era café, dejaba de pintar.

Tambien me gustaba armar cosas. Recuerdo hacer “robots” a partir de los botes de unicel en  los que venia el helado que comprabamos en la heladería “la Estrella”, (que  pertenecia y atendían , los abuelos de Fernando Stella, un compañero de mi salón durante toda la primaria) .
Los “robots” llevaban una ranura por la que cupiera un amoneda y un “sistema interno de rieles” que conducían a esa moneda a otra salida…. Y claro, por fuera llevaba cara de robot y tuercas y tornillos dibujados con  pluma azul.

También hacia ropa para Barbies y diseñaba y construía sus casas con cartón y telas. Me llevaba todo el dia, pero era tan feliz haciéndolo!

Hacía bisutería con el alambre que cierra las bolsas de pan Bimbo; esculturas de cartonería; reproducciones en cartapesta; tomaba clases de Fx, soñaba con hacer mi propia ropa y jamás comprar en una tienda (mi bisabuela era modista y junto con mi mamá me ayudaban a confeccionar algunas prendas durante las vacaciones de verano)

Recuerdo, también, tener una fascinación ante la idea de reproducir un cuerpo humano perfecto. Pasaba horas en la escuela mirando sin mirar a los maestros que daban sus clases y yo pensando en materiales con los que poder reproducir un sistema circulatorio en un hombrecito de plastilina. Tenía la idea que si tal vez hacia todos y cada uno de los detalles a la perfección, mi pequeña creación viviría.

Y todo aquello se transformó, lenta pero definitivamente en mi forma de vivir.

Un día, decidí que mi anhelo mas profundo era ser Madre.

La vida siguió su curso entre el trabajo y las pasiones y lograr ver crecer mi panza me llevó mucho mas de lo imaginado.
Y un día, después de un laaaargo camino recorrido, por fín, Parí.
Fue el evento mas maravilloso de mi vida

y a pesar de los contratiempos tras el parto y una recuperación un tanto larga, yo solo pensaba en cuándo volvería a parir. Querí a hacerlo ya!

Dos años y un mes pasaron desde aquel mágico evento hasta que pude volver a parir. Pero entre tanto y con los dos años que me tomó desde decidirlo hasta convertirme en madre por primera vez,  descubrí  lo qu eme parecí a “una nueva pasión”: La preparacion al parto,  el parto, la crianza..¡¡¡todo lo relacionado con la búsqueda de ser madre y hasta el desarrollo del ser humano, como y por qué hacen lo q ue hacen los bebes y los adultos …!!!! Era tanto junto que no sabia describirlo!

En el camino conocí a Iliana García: Doula.

Antes de eso, no tenía idea que esa palabra existiera y menos aun su maravilloso significado- no había entendido que  todo aquello que me fascinaba desde que había desidido encaminarme a ser mamá cabía en una sola palabra. Era eso.
El dia de mi segundo parto llegó y con él tuve una maravillosa revelación que venía percibiendo desde hacia tiempo ya: nunca se trató de una “nueva” pasión.  Siempre se trató de la misma: la creación; la vida : Ser testigo, compañera, observadora , silenciosa y sobre todo respetuosa de la vida en todo su esplendor.  

Lo había sospechado perk solo en ese momento lo pude afirmar: Quiero ser Doula. 

Toda mi vida cobraba sentido con esta revelación.  Sentí que mi pasión por la vida era pura y mágica y ancestral. Percibí en mi segundo parto la grandiosidad del poder creador con que venimos dotadas casi todas las mujeres, las hembras, a este mundo.  Se sucedieron a una inverosímil velocidad en  mi mente, los recuerdos de cada pincelada, de cada presión dactilar sobre plastilina, arcilla,de cada golpe en el cobre candente durante los talleres de metalistica; los olores del cuero en encuadernación, de las preparaciones  del engrudo; Los recuerdos de las manos de mi marido mezclando cargas terrosas en mowilith , de sus manos aplicando primatura a las telas que mas tarde yo pintara; aromas de barniz y aguarras ; de piel. De mi piel, de su piel. Colores. Cientos y miles de colores y texturas ; y la mia. Y la suya-
Y una borrosa luz percibida a travez de mis ojos entreabiertos.Y un pujo. Y ella: mi rosa bebé-

Y entonces lo entendí: esto sólo puede ser un comienzo.  Y siendo comienzo, colmó de significado a lo hasta entonces vivido-

Ahora tengo en mi la interna necesidad de formar no sólo a estas maravillosas hijas a lasque tuve el honor de serles puerta hacia esta dimensión; sino a otras mujeres. Deseo profundamenta acompañarlas para que llegue a ellas lo que necesiten cada una, de forma individual y única, para encontrar esa poderosísima Diosa que en ellas habita y a veces no logran ver.
Y aunque es poderoso mi deseo, se que  en mi camino están primero mis hijas.  Tengo un camino que recorrer aún en mi pequeña manada.  Y si mientras lo hago puedo acompañar, escuchar y enaltecer a cualquier mujer que lo necesite mientras le cuesta reconocerse en su nuevo papel , ahora como madre, me sentiré ( y lo hago profundamente cada vez que me lo permiten, bellas mujeres) honrada , agradecida y feliz, de cruzarme en sus caminos, aunque sea por un ratito y si se puede, darles algún rayito de luz.
Gracias.

6 comentarios:

  1. a mi me has dado muchos rayitos de luz!!!

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  2. Qué precioso ha sido lo que has escrito!
    Cuando David me habló de ti, me dijo algo así como: "a Mailén le gustan mucho los niños", pero creo que más allá de amar a tus hijas y de "gustarte los niños", tu amas VIVIR. Disfrutas cada instante, cada momento, cada vivencia y aprendizaje, cada sensación, cada emoción. Me encanta leer cómo este momento de ser madre te ha ayudado a encontrar algo que has tenido en tu vida como punto medular, que es la CREACIÓN. Me encanta leer cómo cuando tu haces caso a hacer esas cosas que te dan tanto placer, vives tu vida feliz y placentera, amén de los obstáculos, los cuales tu estado de constante paz y búsqueda de autoconocimiento te permiten brincar como en los Juegos Olímpicos.

    Gracias por compartir este recuento de tu vida, el cual ha sido tu revelación.

    ¡Adelante y decirte que es un placer leerte!

    Saludos!

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    1. hola!!! muchisimas gracias por molestarte en responder!!! me hace muy feliz leerte! GRACIAS!!!

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    2. Oh! Si molestia no es, es sólo que algunas veces ando muy liada y no me da tiempo a escribirte, pero que sepas que leo cada entrada, eh? Y que ya iré respondiendo conforme encuentre ratitos para hacerlo.

      Contarte también que aunque (desafortunadamente) no te conocí en persona cuando fui de visita al D.F., me hubiera gustado platicar de "niños, crianza y maternidad" contigo, cada una desde su perspectiva, sin embargo, me agrada poder aprender de ti en este precioso blog.

      Saludos Mailén!

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